Ingredientes : naranjas peladas (volumen un poco mayor que el del cochayuyo) una mata de cochayuyo seco azúcar (más o menos el equivalente del peso de las naranjas peladas y el cochayuyo) Preparación : Igual que para el guiso hay que poner a coser el cochayuyo dentro de un volumen de agua adecuado sin dejar remojar una noche ni nada. Picar las naranjas no demasiado fino para no perder jugo, y no demasiado grueso para que los pedazos que queden en la mermelada no se vuelvan incómodos (hay que ver lo ridículo que es tratar de poner repartir mermelada sobre un pan disponiendo solo de pedazotes de fruta). Después de una media hora de cocción, retirar el cochayuyo del fuego, botar el agua y enjuagarlo para limpiarlo y enfriarlo cosa de poder manipularlo sin quemarse. picarlo en pedazos igual o más chicos que las naranjas. mesclar todo, las naranjas, el cochayuyo y el azúcar en una cacerola y dejar reposar por unas horas todo mesclado (permite acortar el tiempo de cocción y se puede hacer con cualquier fruta). en seguida coser una horita (yo deje reposar solo unas 3 horas la mescla, pero si lo dejan reposar una noche por ejemplo, puede que se necesite menos tiempo) revolviendo de vez en cuando, para luego llenar los frascos. Dejar reposar un día (es importante porque cambia mucho el gusto... recién hecha la mermelada el gusto del cochayuyo puede ser un poco fuerte, pero al tiempo después se vuelve una mescla muy harmoniosa con las naranjas). Luego disfrútenlo meditando sobre la existencia de Dios quien hace tanta variedad de productos que podemos aprovechar para nuestro placer y alimentación, y si les queda un poco de espacio en sus meditaciones, acuerdense de mi y pongan un mensaje en el libro de visitas. |